Una sesión de yoga tiene una duración de una hora, durante al cual se practican diferentes posturas armonizadas con la respiración (asanas), beneficiosas tanto para el cuerpo como para la mente.
Estas asanas tienen diferentes grados de dificultad: desde las más sencillas, indicadas para principiantes, hasta las más complejas, que son practicadas por los más avanzados.
Al terminar de practicar las distintas asanas y posturas, se finaliza la clase con una pequeña sesión de relajación, con el objetivo de aportar calma al cuerpo y a la mente.
